BLOG

El mejor autocuidado es el amor a ti mismo

Con la llegada de febrero, las calles, las redes sociales e incluso los escaparates de las tiendas se llenan de corazones, flores y ofertas de experiencias románticas. San Valentín se presenta como la celebración del amor por excelencia, pero da la sensación de que solo merece la pena celebrar el amor en pareja, aunque la realidad es muy distinta.

El amor puede manifestarse de muchas maneras y, aunque todas son importantes para nuestro bienestar, hay una que a menudo dejamos de lado: el amor propio.

En una sociedad que nos impulsa constantemente a compararnos, a sacrificarnos en exceso y a buscar la aprobación externa, valorarse y cuidarse a uno mismo puede convertirse en un gesto de cambio y avance, basado en fortalecer la relación que mantenemos con nosotros mismos.

El amor propio es aquel tipo de amor cuyo objeto es uno mismo. Amarse a uno mismo, implica evaluar opciones con claridad, planificar acciones conscientes y saber que necesitas para poder atender esas necesidades de forma efectiva.

“El amor propio es la relación más importante de tu vida ya que un amor propio sólido es la base para ofrecerte el cuidado que mereces”

¿Cómo se construye el amor propio?

El amor propio no es algo innato, sino que se aprende y se construye a lo largo de la vida a partir de las experiencias y las interacciones que hemos tenido con otras personas y con nosotros mismos.

Las primeras relaciones que tenemos influyen en la percepción de nuestro valor personal, pero no determinan de forma definitiva nuestra capacidad de querernos en la adultez.

La validación emocional juega un papel clave: aprender que todas las emociones son válidas permite desarrollar una relación con nosotros mismo más amable. Con el tiempo, estas vivencias, se transforman en creencias y valores que influyen en nuestras decisiones y en la forma en que nos tratamos.

El amor propio también se construye a través del autoconocimiento y de la coherencia entre lo que pensamos, sentimos y hacemos.

Mitos sobre el amor propio:

El amor propio es fundamental para nuestro bienestar, pero está lleno de mitos que pueden confundirnos. A continuación, vamos a ver los más comunes:

Mito 1: “Amarse a uno mismo es egoísta”.

Es uno de los mitos más extendidos. Se suele pensar que quien se quiere a sí mismo solo actúa en función de sus propios intereses, sin tener en cuenta a los demás. Sin embargo, nada tiene que ver el amor propio con esto. Amarse implica reconocer quiénes somos y el valor que tenemos. Desde ese lugar, podemos vincularnos mejor con otras personas, poner límites adecuados y relacionarnos de manera más genuina y respetuosa. Lejos de fomentar el egoísmo, el amor propio mejora la calidad de nuestras relaciones.

Mito 2: “Debo sentirme bien conmigo mismo todo el tiempo”

Las emociones cambian constantemente, algunas son agradables y otras resultan desagradables o incómodas. Sin embargo, el amor propio no consiste en borrar lo negativo, sino reconocer esas emociones, aceptarlas y tratarte con amabilidad incluso en los momentos difíciles.

Mito 3: “El amor propio aparece de repente”.

El amor propio no es algo que ocurre de la noche a la mañana, sino un proceso continuo de autoconocimiento y cuidado personal que requiere constancia y dedicación.

Mito 4:Tener amor propio significa ser perfecto”.

El amor propio no exige perfección, sino aceptar nuestras limitaciones y aprender de ellas.

Mito 5:Tener amor propio significa no necesitar a nadie”.

El amor propio no significa apartarse del mundo ni caer en un individualismo extremo, sino que implica integrar a los demás en nuestra vida y relacionarse mejor con ellos desde la libertad y la responsabilidad.

Diferencias entre amor propio y autocuidado

Por un lado, el amor propio se entiende como la valoración interna y positiva que una persona tiene de sí misma, basada en el reconocimiento de su dignidad, capacidades, límites y necesidades.

No se trata solo de una sensación de agrado personal, sino de una actitud estable de respeto, aceptación y benevolencia hacia uno mismo, que influye en la forma en que nos relacionamos con los demás y con el entorno.

Además, implica cultivar una percepción realista de la propia identidad, lo que favorece el bienestar emocional, la resiliencia y la capacidad de tomar decisiones coherentes con los propios valores.

Por otro lado,el autocuidado se construye mediante acciones concretas y observables que, al repetirse y reforzarse, colocan tu bienestar en el centro de tus prioridades.

A pesar de las responsabilidades del día a día, como el trabajo, los estudios, las obligaciones familiares o las tareas del hogar, que a menudo dificultan encontrar esos espacios para uno mismo, es fundamental hacer el esfuerzo de reservar tiempo para cuidarte.

“Lejos de ser un lujo o un acto egoísta, el autocuidado es una forma esencial de amor propio y respeto a ti mismo”

¿Y si el mejor amor empieza por ti?

Imagina despertarte cada día priorizando tu bienestar, reemplazando la autocrítica por acciones que te hacen sentir bien.

Para cuidar de ti mismo, primero tienes que reservarte espacios y tomarte el tiempo que necesites en cada situación y, además, ser consciente de que necesitas ese momento para ti. Ese tiempo para ti no solo favorece tu bienestar, sino que también te ayuda a valorarte y darte el lugar que necesitas en cada momento.

¿Qué puedes hacer para quererte y cuidarte mejor?

  • Realizar actividad física con regularidad.
  • Mantener una alimentación equilibrada, evitando el consumo de alcohol u otras sustancias.
  • Tener tiempo libre para hacer actividades agradables y gratificantes, comenzando poco a poco con acciones sencillas como dar un paseo de 20 minutos, leer un capítulo de un libro o cocinar tu comida favorita.
  • Priorizar tu descanso para sostener tu energía y bienestar general.
  • Aprender a cuidar tus pensamientos, reemplazando la autocrítica por formas de pensar más justas y amables contigo.
  • Identificar qué emociones son las más frecuentes en ti, aprender a gestionarlas y evitar dar vueltas una y otra vez a emociones o situaciones que te generan malestar.
  • Aprender a decir “no” cuando algo no se ajusta a tus necesidades, límites o valores.
  • Posponer la ayuda que brindas a otras personas cuando eso implique descuidarte o quedarte siempre en último lugar.
  • Alejarte de personas tóxicas o dañinas para ti.
  • Buscar actividades que favorezcan tu crecimiento personal.
  • Fijar metas pequeñas y realistas que refuercen tu sensación de eficacia y confianza.
  • Establecer rutinas de higiene personal o pequeños rituales de autocuidado como duchas relajantes y cuidado de la piel.
  • Mantener contacto con personas de apoyo que te traten con respeto, te escuchen y favorezcan relaciones sanas y recíprocas.
  • Buscar apoyo profesional si es necesario.
  • Practicar mindfulness o ejercicios de relajación.

Dedicando solo 10 minutos al día a practicar respiración diafragmática, yoga suave o mindfulness puedes reducir el estrés y la ansiedad, mejorar tu concentración y conectar con el momento presente. Además, estas técnicas fortalecen tu regulación emocional, haciendo que otros hábitos sean más efectivos.

¿Quieres aprender estas técnicas a fondo?

En ÍTACO Psicología hemos creado un taller online en diferido que combina ejercicios de yoga sencillos, mindfulness, respiraciones guiadas y explicaciones teórico-prácticas para que puedas incorporarlos fácilmente a tu rutina diaria.

“Vivir de forma plena está en nuestras manos”

No podemos detener el tiempo ni recuperar lo que ya ha pasado, pero sí podemos elegir cómo vivir cada momento. Por eso, es importante desarrollar hábitos que nos permitan vivir más y mejor.

Así que este San Valentín, más allá de los clásicos regalos como flores o bombones, regálate espacios de autocuidado, porque aprender a quererse es aprender a cuidarse, y el mejor amor que puedes recibir es el que te das a ti mismo.

Referencias:

Noriega Chaves, M. (2023). El amor propio y el amor al otro en la sociedad líquida.

Mtz, M. S. (2023). Amor propio: Inamorarte: el arte de enamorarte de ti. Miguel A. Sierra Martínez.

Compartir en redes:

Facebook
Twitter
LinkedIn

Artículos relacionados

Escrito por:

Históricamente, la rabia femenina ha sido una emoción mal vista y sistemáticamente castigada de manera directa e indirecta. Se ha intentado desacreditar el enfado en las mujeres: ridiculizándolo, patologizándolo o convirtiéndolo en un problema individual, en lugar de leerlo como...

Escrito por:

La autoestima juega un papel fundamental en el desarrollo de un individuo, ya que comprende desde la satisfacción general en todas las áreas de su vida hasta las acciones que puede llegar a realizar por sí mismo/a. En este artículo,...

Contáctanos

Nuestros psicólogos en Madrid te ayudarán

Nos puedes contactar en 915 760 087 o 640 949 625. Si prefieres, puedes enviarnos tu número y nosotros te llamamos.

Presencial

Online

Idiomas

Responsable: INSTITUTO TERAPÉUTICO DE ANÁLISIS DE CONDUCTA (ÍTACO PSICÓLOGOS) Finalidad: Atender tus consultas y envío de información. Legitimación: Consentimiento del interesado. Destinatarios: No se cederán datos a terceros. Derechos: Puedes ejercer los derechos de acceso, rectificación, supresión detallados en nuestra política de privacidad.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.