¡Tronco, que no te enteras, la psicología es una ciencia!

por Abr 10, 2019Blog0 Comentarios

Como quizás muchos ya sepáis, la palabra “psicología” oculta un origen un tanto poético. Psyche es una divinidad griega y protagonista de un mito latino recogido en un libro titulado Metamorfosis (El asno de oro) escrito por Apoyuelo en el siglo II d.C.

El mito recoge la historia de amor entre Psyche y Eros y, como todo mito, sus entresijos recuerdan a una típica telenovela mexicana que echan los veranos en la televisión a la hora de la siesta: recomendadísimo. Sin ánimo de hacer ningún tipo de spoiler, la historia tiene un cierto parecido a la trama de La bella y la bestia (o al revés, mejor dicho). Psyche es la personificación del alma y literalmente significa soplo o aliento que exhalan los humanos al morir. Homero decía que la psyche sale volando de la boca del que muere como si fuera una mariposa. Pero la importancia de esta historia no acaba aquí, si googleáis “Psyche y Eros” descrubriéis la gran cantidad de pinturas y esculturas que se han hecho inspirándose en la relación entre ambos, todas ellas de una belleza hypeante.

Atendiendo pues a la etimología de la palabra, la psicología puede definirse como el estudio del alma, de lo que mueve y da vida al cuerpo. Y la verdad sea dicha, no existe ciencia con un nombre más romántico que la nuestra. Sin embargo, nuestra historia no acaba tan bien como la de estos dos amantes, y es que la concepción que se tiene de la psicología en parte es esta, es decir, de la disciplina que se ocupa de lo inmaterial, de lo etéreo o incluso lo místico. Y (ahora sí: spoiler) nada tiene que ver con esto. La psicología es una ciencia, no por cualquier motivo, sino porque cumple cada uno de los criterios que hacen a una disciplina poder considerarse de tal forma. Algunos dirán que “vale, es una ciencia, pero una ciencia blanda, ¿no?”, otros les preguntaremos que qué es aquello de una ciencia “blanda” y que si se soluciona con un bono de tres meses de gimnasio o una pastillita azul antes de diseñar cualquier investigación. Como decíamos, la psicología es una ciencia porque emplea los principios del método científico, y no es más “dura” o menos ciencia que otras.

Si bien es cierto que es posible mencionar aspectos que hacen de la psicología una ciencia particular (dentro de que cada una tiene sus peculiaridades). Lo primero que debemos mencionar son los aspectos éticos que condicionan la posibilidad de realizar experimentos, es decir, aquel diseño que permite establecer relaciones causa-efecto. No podemos inducir a un grupo de personas bajo estado de ánimo para ver qué variables la provocan o dejar a una persona sin amigos por un tiempo para ver cómo esto afecta a sus relaciones posteriores o aumentar las críticas de los profesores a algunos alumnos para ver en qué medida afecta a su rendimiento académico, etc. Sin embargo, es posible realizar experimentos que den cuenta de la multicausalidad y utilizar otro tipo de diseños que también permitan extraer conclusiones válidas y fiables. 

la psicología es una ciencia

Otro aspecto a tener en cuenta y que sin duda afecta a la imagen social que tenemos es el intrusismo profesional. Muchas disciplinas se hacen llamar corrientes de la psicología o terapias psicológicas, pero nada tienen que ver con esta, es decir, con la ciencia. Ni son científicas ni pretenden serlo. No tienen evidencia empírica. Hace bien poco el Ministerio de Salud y el Ministerio de Ciencia pusieron en marcha el Plan para la protección de la salud frente a las pseudoterapias, con el objetivo de eliminar las pseudociencias de los centros sanitarios y las universidades. Hasta la fecha han hecho públicas dos listas, una primera con 73 pseudoterapias y otro listado de terapias aún en evaluación. Así que después de leer el mito de Psyche y Eros echad un vistazo a esta lista, desgraciadamente la mayoría son terapias “psicológicas”. Consideramos que esta iniciativa es un pequeño gran paso y un impulso que sin duda fomenta una cultura científica.

Se cree que la psicología es una ciencia joven, y es cierto que lo es, pues se tardó mucho en reconocer que lo que movía el cuerpo no era el alma, sino el propio cuerpo en su interacción con el ambiente. Durante siglos la explicación de nuestra forma de actuar se había puesto en el interior de los individuos, haciendo imposible su estudio científico. Pero cuando la mirada se dirigió hacia afuera, el alma y la psique cedieron el testigo a las acciones y comportamientos de las personas y los estímulos que rodean. Es aquí cuando una nueva definición de psicología cobra sentido, esta ya no se considera la disciplina que estudia el alma, sino la que estudia la conducta y los procesos de aprendizaje que la rigen. Así que desde entonces, como todo joven, la psicología no ha parado de desarrollarse y crecer a un ritmo cada vez más acelerado, esta tiene un rollo totalmente diferente y ya no se raya por las mismas movidas que sus viejos, es una hater del hablar por hablar y del todo vale, una stalker de las bases de datos y las revistas open access y, por encima de todo, una gran pero gran follower de aquellos llevan a su práctica profesional los conocimientos científicos que rebosan de la investigación.

Escrito por Víctor Estal