Maternidad(es)

por Mar 28, 2022Blog, Feminismo, Mujer0 Comentarios

¿De qué hablamos cuando hablamos de maternidad?

El embarazo, la infertilidad, los procesos de reproducción asistida, el puerperio, el aborto, el duelo gestacional, el parto, la crianza, el proceso de convertirse en madre… Todos estos términos y mundos, más o menos complejos, son a los que nos referimos cuando hablamos de maternidades.

Actualmente, vivimos en un momento donde cada vez son más visibles los espacios que ocupan las mujeres y, entre ellos, podemos encontrar un gran foco apuntando a la maternidad. Ahora bien, este foco puede ser un poco engañoso y colorearnos de ciertos tonos con los que no nos vemos identificadas.

Durante siglos la idea de la maternidad ha sido secuestrada por un contexto opresor que ha vinculado la idea de la madre a lo que se conoce como “nuestro destino biológico”, sin siquiera preguntarnos qué queríamos nosotras. Más allá de que realmente queramos ser madres, se nos ha obligado a seguir un camino estrecho y limitante que no nos permitía ser las madres que queríamos ser.

Cuando nos preguntamos ¿qué significa ser madre? podemos encontrarnos tantas definiciones como historias y experiencias que atraviesan a las mujeres. Puedes ser madre soltera o encontrarte en pareja, haber dado a luz a tu hijo/a o estar en un proceso de adopción, haber tenido un parto como te lo imaginabas o haber sufrido violencia obstétrica, haber decidido dar el pecho o preferir otro tipo de lactancia… Puede que la maternidad para ti haya sido tan natural como respirar o puede que aún estés aprendiendo a relacionarte con esta nueva etapa de tu vida. Es por eso por lo que te invitamos a que busques tu propio significado. Tu maternidad es tuya.

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Debo/Tengo que ser la mejor madre del mundo

La maternidad es una forma de comportarnos que se aprende. Lo que supone que para llegar a ser “esa madre que me gustaría ser” tengo que comenzar un proceso de aprendizaje y tener una serie de experiencias.

Ahora bien, parece que numerosas veces “tenemos que” haber nacido sabiendo cómo ser esas madres que debemos ser. La sociedad nos inunda, desde que somos pequeñas, con ese papel en el que reproducimos, a través del juego, ese role de cuidadoras que años después se nos pedirá que asumamos.

“Debes ser comprometida”

“Debes ser abnegada”

“Tienes que querer a tus hijos por encima de todo”

“La maternidad será lo más importante de tu vida”

“No conocerás lo que es la verdadera felicidad hasta que cojas a tu bebé en brazos”

Por muchos mensajes a los que se nos exponga:

  1. No podemos ser algo que nunca hemos sido.
  2. Tenemos la posibilidad de elegir ser madres o no ser madres
  3. Si elegimos ser madres, podemos elegir cómo serlo 

Soy madre y qué más

En terapia nos encontramos a numerosas mujeres que, tras ser madres o, incluso, tras muchos años siéndolo, se dan cuenta de que se han olvidado de sí mismas.

Ser madres es uno de los numerosos papeles que asumiremos en nuestra vida y, aunque de mucha importancia, ya que seremos responsables de nuestros/as hijos/as y compartiremos nuestra vida con ellos/as, no tiene por qué ser lo único que nos defina.

La maternidad muchas veces va acotando nuestra forma de comportarnos y acabamos, muchas veces por falta de tiempo, dejando de hacer cosas que son importantes para nosotras. Poder encontrar esos huecos para poder tener espacio para nosotras mismas y el resto de nuestra vida es esencial.

Ahora bien, nuestro gran enemigo en esas ocasiones es la CULPA.

Soy buena madre si trabajo

Soy buena madre si salgo con mis amigas/os

Soy buena madre si dejo a mi pareja al cuidado de nuestros/as hijos/as mientras me espacio de tiempo para mí

Soy buena madre si no siempre me hace feliz tener que dedicar la mayoría de mi tiempo al cuidado

Soy buena madre si, a veces, pierdo los nervios y me enfado

Soy buena madre si pido ayuda

La importancia de rodearnos de las mujeres

Un paso esencial para poder entender nuestro proceso de maternidad y saber el tipo de madre que queremos ser es rodearnos de modelos y referentes que nos ayuden a plantearnos qué quiero y qué no quiero dentro de mi maternidad.

  • Amigas, vecinas, primas, madres… pueden ser un inicio para comenzar a acercarte a estos modelos de maternidad.
  • Grupos de escucha y experiencias compartidas pueden sernos de mucha utilidad.
  • Las redes sociales también te permiten conocer a otras mujeres y aprender con y de ellas. Por ejemplo, una de nuestras recomendaciones es la página web del Club de las Malas Madres (https://clubdemalasmadres.com/), donde también podrás encontrar algunas de sus charlas y podcast ​​https://www.youtube.com/watch?v=Yi_jVqn7oIw
  • La terapia también es un lugar de encuentro y reflexión, donde podrás abordar aquello que te preocupa o te está generando malestar con una profesional especializada en las maternidades y crianzas.

Con este primer artículo abrimos un espacio a todas estas maternidades y no maternidades que sólo hemos podido comenzar a nombrar.

Escrito por Laura Arevalo Saiz