Cómo enseñar a comer a nuestros hijos

por Mar 13, 2019Blog2 Comentarios

El mundo de la paternidad o de la maternidad es a veces vertiginoso, vamos aprendiendo paso a paso pero siempre hay dudas acerca de si lo estamos haciendo bien o mal. ¿Tendré que ponerle los dibujos en inglés para que aprenda ya? ¿Le apunto a otra actividad extra escolar o ya tiene suficientes? ¿Esta cantidad de comida será suficiente? ¿Le estaré enseñando a comer bien? Estas y otras preguntas son las que pasan a diario por nuestra cabeza al decirles “no” a algo, al apuntarles a alguna actividad o al verles comer.

En el blog de hoy, vamos a explicar algunas pautas para enseñar a comer a los niños de forma adecuada.

  • Modelado“Haz lo que quieres que hagan” Somos un modelo para nuestros hijos, imitan nuestras palabras, nuestros movimientos…en definitiva, imitan nuestro comportamiento. Por ello, para enseñarles a comer saludable, nosotros vamos a tener que comer saludable en su presencia. Si quiero que mi hijo aprenda a comer lentejas, pescado… entonces, yo también tengo que comer este tipo de alimentos delante de él.
Enseñar a comer a nuestros hijos
  • ReforzamientoPremiar una conducta” Para que aumente una conducta ésta tiene que tener una consecuencia positiva. Sin embargo, tenemos que evitar premiar con comida que no queremos que coman tan a menudo, como por ejemplo premiar con golosinas, dulces o postres llenos de azúcar. Por ejemplo, decirle: “Si comes 3 cucharadas más de lentejas hacemos tu puzzle favorito juntos” es mejor que decirle “si te comes todo el plato te doy las natillas de postre
  • Condicionamiento aversivo: “Qué asco la coliflor”. Los niños están expuestos a lo que decimos y hacemos, y, como decíamos anteriormente, siempre están imitando nuestro comportamiento. Si a mí no me gusta la coliflor y cada vez que la veo digo que está asquerosa, es posible que mi hijo aprenda a asociar la coliflor con algo negativo. Hay que tener cuidado con las palabras que elegimos para hablar de los alimentos delante de ellos, aunque algo no nos guste tenemos que tratar de modular nuestro lenguaje referente a la comida.
  • Control de estímulos “Si no lo tengo, no lo como” En ocasiones, tenemos hambre, vamos a la cocina y cogemos una fruta, pero… justo al lado tenemos una bolsa de patatas fritas que compramos el fin de semana. 
Enseñar a comer a nuestros hijos

Foto de Oh.mamiblue

  • Finalmente, tras dubitar un rato, dejamos la fruta y comemos las patatas fritas. ¿Por qué hemos acabado comiendo esto? Una de las razones es porque lo tenemos a la mano. Si solo hubiésemos tenido la fruta, y para comer las patatas tenemos que salir a la calle a comprarlas, es menos probable que hubiésemos elegido las patatas. En el caso de los niños, si tienen golosinas, dulces y gusanitos a su vista y al alcance de su mano, seguramente lo pidan o no quieran comer la fruta de merienda pero sí quieran merendar unas golosinas. Si aprenden a que ese tipo de dulces no están en casa, y por tanto, en casa no se comen este tipo de alimentos, la respuesta de pedirlo descenderá y por tanto la respuesta de comerlo también.

Nota: Siempre es recomendable acudir a un profesional para que nos pueda guiar acerca de la alimentación de nuestro hijo (qué alimentos puede o no comer, cuál es la cantidad adecuada a su edad o periodo de crecimiento…), así como acudir a un profesional de la psicología para que nos pueda hacer un análisis funcional específico de las conductas de alimentación problemáticas y programe una intervención adecuada y eficaz.

Referencias:

Martin. G y Pear J. (1999) Modificación de conducta. Qué es y cómo aplicarla. Madrid: Prentice Hall.

Peine, H.A. y Howarth, R. (2002). Padres e hijos: problemas cotidianos de conducta. Madrid: siglo XXI

Escrito por Concha Serrador

Para leer más sobre comportamiento infantil:

Padres e hijos: Dificultades de comportamientos más habituales